El portátil más seguro

Librem es lo más cercano al sueño de un ‘hacker’: un ordenador portátil creado desde cero, chip a chip, para garantizar la seguridad y libertad de quienes lo usan

Librem es lo más cercano al sueño de un hacker: un ordenador portátil creado desde cero, chip a chip, para garantizar la seguridad y libertad de quienes lo usan. Amigos de Edward Snowden y activistas del software libre han ayudado a crearlo y ahora una respetada hacker polaca se une al equipo, aportando el sistema operativo perfecto para esta máquina.

Joanna Rutkowska se dio a conocer mundialmente en 2006, cuando demostró que era posible atacar el sistema operativo Windows con una inteligente técnica que bautizó como “Pastilla azul”. La hacker polaca no fue flor de un día y siguió con sus valientes investigaciones, que le han reportado el respeto de la comunidad hackermundial. Rutkowska es hoy una de las pocas mujeres que cuentan en este selecto grupo.

En 2007 fundó su propia empresa, Invisible Things Lab. Y en 2010, junto con un amigo, empezó a trabajar en un nuevo sistema operativo al que llamaron Qubes OS, de código libre y basado en la distribución de Linux, Fedora. Como no podía ser de otra forma, su intención era crear un sistema lo más seguro posible, basado en la premisa de que el ordenador está continuamente bajo ataque. 

Que una parte no sepa lo que hace la otra

La solución para sobrevivir en tan paranoico escenario es algo que la polaca domina a la perfección: la virtualización. Esta tecnología hoy tan en boga permite aislar en compartimentos separados los programas y componentes más importantes del sistema. Así, si un virus infecta un programa no afecta al resto, o bien podemos consultar nuestra cuenta bancaria sin que el sistema lo sepa.

La idea no es nueva, se llama “seguridad por aislamiento” y la usa también Amazon en su nube, pero hasta ahora no se había probado en ordenadores personales. Qubes OS le da una interfaz amigable, fácil de usar, con colores que delimitan cada compartimento y, gracias a la virtualización, podemos usar indistintamente Linux y Windows

Pero Qubes tenía un gran problema, como explica su portavoz, Michael Carbone: “No todos los ordenadores soportan la virtualización. Las características que necesita Qubes para funcionar no están presentes en todos los portátiles”. Esto había hecho hasta ahora bastante complicado poder alojar Qubes OS en un ordenador accesible al público y, por tanto, que la gente pudiera probarlo. Pero, de repente, apareció el portátil Librem. 

Una colaboración afortunada

Bueno, más bien diríamos que apareció el conocido ex-trabajador de la National Security Agency (NSA), Edward Snowden: a finales del año pasado, Snowden aseguraba en una entrevista estar “realmente emocionado” con Qubes. Pocas semanas después se anunciaba la colaboración entre Qubes y Purism, la empresa que fabrica los portátiles Librem, asesorada por el periodista, íntimo de Snowden, Jacob Appelbaum.

“Cada chip de nuestro hardware, cada línea de código del software, todo lo que hacemos está hecho con la intención de respetar tus derechos de privacidad, seguridad y libertad”, asegura la publicidad de los portátiles Librem, que se comercializan en los formatos 13″ y 15″. La intención de Purism es hacer ordenadores medianamente asequibles, sin puertas traseras secretas y creados desde cero siguiendo las directrices del software libre.

Cada chip de ‘hardware’, cada línea de código del ‘software’, todo está hecho para respetar tus derechos de privacidad, seguridad y libertad

Todos los chips de los portátiles Librem funcionan con sofware libre y son revisados uno a uno para garantizar esa privacidad, seguridad y libertad de las que hacen gala. Además, el ordenador tiene unos interruptores físicos que permiten desactivar totalmente el micrófono, la webcam, la tarjeta WiFi y el Bluetooth, según convenga. Pero el portátil tenía un importante fallo: su sistema operativo.

PureOS es el sistema que viene por defecto en los portátiles Librem, muy criticado porque, entre otras cosas, en su diseño no ha participado ni un solo experto en seguridad. No es esta la única crítica que ha mermado la imagen de Purism: la comunidad de creadores de software de bajo nivel no están nada contentos con que Librem se anuncie como libre cuando el firmware de su BIOS no lo es.

Una idea que muchos esperaban

Purism tenía, pues, un problema de autenticidad, algo muy necesario cuando estás vendiendo tus productos vía campañas de crowdfunding. Así las cosas, el matrimonio con Qubes OS es bueno para Purism porque acalla a quienes criticaban la seguridad de su sistema operativo y, además, alía su producto a la respetada imagen de la hacker Joanna Rutkowska. 

A cambio, Joanna consigue un portátil, caro pero no más que un Mac (alrededor de 1.500€), para hacer correr en él su visionario sistema operativo y que la gente pueda conocerlo. El español Francisco Alonso, del equipo de seguridad de Fedora y buen conocedor de Qubes, no ve mal la jugada: “No he tenido oportunidad de usar Librem y soy bastante crítico con el proyecto, aunque admiro el trabajo que están haciendo ya que han conseguido hacer viable una idea que muchos estaban esperando”.

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